La Convención sobre los Derechos del Niño y el adolescentes es el tratado más ampliamente ratificado en la historia. En él se establecen los derechos que es preciso convertir en realidad para que los niños y niñas desarrollen su pleno potencial y no sufran a causa del hambre, la necesidad, el abandono y los malos tratos. La Convención refleja una nueva visión sobre la infancia: los niños y niñas no son la propiedad de sus familias ni tampoco son objetos indefensos de la caridad. Son seres humanos y son también los titulares de sus propios derechos. La Convención ofrece una visión del niño como un individuo y como miembro de una familia y una comunidad, con derechos y responsabilidades apropiados para la edad y su etapa de desarrollo. La Convención sobre los Derechos del Niño ha sido ratificada por 192 países, incluyendo América Latina y el Caribe, desde que la Asamblea General de las Naciones Unidas la aprobó de manera...